Áncash: Yachaqs comparten sus saberes sobre cuidado y respeto a la Yakumama en encuentro juvenil

Espacio de intercambio permitió revalorar y recuperar saberes para la conservación de fuentes de agua y biodiversidad local, así como establecer lazos de comunicación y de afecto entre jóvenes y sabios criadores de la biodiversidad.

En un intento de conocer más sobre los saberes de conservación ancestral de puquiales, la Jóvenes integrantes de la Red Ayllu Mamapatsata Kuyaq (AMAK) se reunieron con yachaqs (abuelos y abuelas sabios de la comunidad) de Huaraz, Carhuaz y Yungay, quienes compartieron sus saberes sobre crianza de puquiales, señas, secretos, plantas llama agua y rituales.

Alrededor de 20 sabios de comunidades campesinas de Vicos (Tambo, Cachipachan, Cullhuash, Wiyash, Ullmay), Ecash (Huáscar y Tablawain), Tuyu (Alto y Bajo) y Shumay (Huanunca y la Florida) llegaron hasta el distrito de Marcará para participar en el Encuentro de Buenas Prácticas para la Conservación de Puquiales, impulsado por la Asociación Urpichallay, coparte del Proyecto Regional Andino.

Ritual e Intercambio de saberes

Con la finalidad de expresar su respeto a la naturaleza, los jóvenes iniciaron el encuentro con un ritual de permiso y agradecimiento. Colocando una diversidad de plantas silvestres —traídas de las alturas—, semillas y granos nativos, hojas de coca, inciensos y chicha de jora en cántaros antiguos adornaron la ofrenda para el ritual de permiso al puquial; este momento estuvo a cargo del profesor Luis Loli, integrante de la red de docentes AMIRA de Áncash.

“Desde hace muchos años, el agradecimiento ritual está presente en la vida cotidiana de las comunidades. Los abuelos nos enseñaron el respeto mediante sus señas, sus secretos y sus cuentos para educarnos desde sus costumbres y respetar todo lo que nos rodea. Siempre agradecemos para sembrar, cosechar, empezar el trabajo, visitar a los lugares siempre se realiza el permiso”, señaló el docente de AMIRA.

De diferentes maneras, los participantes realizaron sus ofrendas al puquial. Unos ofrendaban coca y cigarro, otros ofrendaron Shurajora, otro colocó al puquial harina de oca, una pobladora de Shumay le cantó, otros le tocaron música, las mujeres le echaron pétalos de flores y, así, cada uno saludó y ofrendó con profundo sentimiento y respeto.

El momento fue propicio para que los participantes contaran sobre el recuerdo de cómo sus padres y abuelos hacían rituales en su chacra y para intercambiar saberes de crianza de los puquiales de sus comunidades, sobre las plantas llama agua, problemas actuales de propiedad de los puquiales y sobre el rol de las autoridades.

El olvido de estas prácticas fue una constante evocación de los participantes, quienes se comprometieron en recuperar y hacer recordar en sus lugares a sus familiares y autoridades la importancia de poner en práctica estos saberes.

 “Como jóvenes sentimos que es importante recuperar los saberes. En la escuela vemos el tema de la contaminación ambiental, cambio climático, pérdida de agua y otros problemas ambientales, pero al escuchar a los sabios de la comunidad y ver de cerca la situación de los puquiales nos damos cuenta que las problemáticas son más fuertes y necesitamos hacer llamado a las autoridades para tomar acciones conjuntas”, señaló el grupo de alumnos a modo de reflexión.

Las celebraciones a Mamayaku siguieron con alegre música de la zona que puso a bailar y danzar a jóvenes y sabios.

Recopilación de saberes

Al término del ritual, el momento del compartir los alimentos se realizó en el local comunal, donde también se realizaron conversatorios entre jóvenes y los sabios para seguir ahondando en los saberes de conservación del agua.

La interacción jóvenes y sabios fue muy emotiva pues se tuvo predisposición de ambos lados, unos por escuchar y aprender y el otro por enseñar y compartir sus saberes con cariño.

Con los conocimientos compartidos, los jóvenes realizaron pequeñas cartillas de saberes recopilados. Este momento sigue en proceso, ya que los jóvenes se reúnen continuamente y se toman su tiempo en la sistematización y la elaboración de los folletos.

Estos espacios intergeneracionales son claves para la mantener viva la cultura y los saberes de cada comunidad. Los jóvenes mostraron su entusiasmo en seguir participando de encuentros para escuchar y conocer más sobre los saberes ancestrales de las abuelitas y abuelitos de la comunidad.

Esta actividad estuvo acompañada por la coparte Urpichallay y apoyada por el Proyecto Regional Andino PRA, que implementa el “Proyecto de promoción de enfoques innovadores para la protección de la diversidad biológica y cultural en Perú y Bolivia”.

Un Comentario

  1. Augusto.

    Me parece oportuna la recuperación de saberes ancestrales y la comunicación que existe entre la YACUMAMA (la Madre Agua) y los Sabios organizados en una relación intergeneracional con jóvenes pensando conservar para las futuras generaciones.
    Saludos a todos, todas y Los Apus me las protejan.

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