Ordenanza municipal incorpora componente de convivialidad entre la población y el río Lurín en Pachacamac

En un trabajo articulado entre el municipio de Pachacamac, la coparte Arena y Esteras y la red de jóvenes ComunArte realizarán acciones para la revaloración y cuidado de este importante ecosistema vivo de la ciudad.

En el distrito de Pachacamac, ubicado en la zona sur de Lima, se encuentran importantes áreas naturales como: lomas costeras, ecosistemas marinos y un valle rico en biodiversidad, gracias a la presencia de una de las principales fuentes de agua, que recorre parte del distrito, el río Lurín, este último, sin embargo, en las recientes décadas se ha visto afectado por diferentes agentes que ponen en peligro un bien vital para todas las formas de vida de este territorio.

Gran parte de las extensiones de sus laderas están ocupadas con desechos inorgánicos, residuos de construcción y puntos de vertimiento de aguas residuales, esta problemática fue la motivación principal para que diferentes actores como: autoridades municipales, redes juveniles y representantes de la sociedad civil, sumen esfuerzos en impulsar una propuesta integral para la protección de sus ecosistemas frágiles y sus ecosistemas naturales, pero desde un enfoque diferente, no solo desde lo ambiental, sino desde el cuidado de nuestra madre tierra.    

En este sentido, esta propuesta dio un avance importante con la publicación de la “Ordenanza que declara de interés distrital el sistema natural de la cuenca del río Lurín en el distrito de Pachacámac”, norma publicada en el diario oficial El Peruano el viernes último.

La participación de la coparte Arena y Esteras y la red ComunArte ha sido clave en este proceso de acompañamiento a los operadores municipales, en el marco del Proyecto Regional Andino, al aportar con los enfoques de convivialidad y de jurisprudencia de la tierra en la propuesta de protección de esta fuente de agua, con miras a lograr un reconocimiento del río como ser vivo sujeto de derechos, Asimismo, cabe destacar la preocupación mostrada por el municipio en promover la protección y defensa de sus espacios naturales.

“Desde hace 2 años, venimos realizando actividades conjuntas, a través de la sug gerencia de Ecología y Medio Ambiente, para informar, sensibilizar y comprometer, principalmente a los operadores municipales, a la población y a los jóvenes sobre la protección de sus ecosistemas frágiles y sus áreas naturales desde la perspectiva del cuidado de nuestra Madre Tierra. En este proceso, Arena y Esteras ha tenido el rol de aportar con los planteamientos de los ejes de Ciudades Conviviales y Jurisprudencia de la Tierra; y en ese sentido, ha sido muy fructífero, porque hemos encontrado que tenemos miradas comunes, pues el municipio tiene una gran motivación y sobre todo gran preocupación en este tema, pues como sabemos, Lima sur se está constituyendo en un punto donde las empresas inmobiliarias, traficantes de terrenos y la minería no metálica está amenazando el último valle verde vivo de Lima”, comentó Ana Sofia Pinedo integrante de Arena y Esteras.

El componente de la convivialidad se incluyó en la normativa municipal en el artículo 8°.-De la convivialidad con las entidades de la naturaleza, en el que se plantea: “promover nuevas formas de convivencia entre la comunidad y la entidad del río, mediante acciones de sensibilización y actividades dirigidas a la protección, conservación y cuidados del río con la comunidad, priorizando la educación intercultural y recuperación de saberes ancestrales propios del valle”.

En ese sentido Edwin Condori, gestor social y asesor legal de la coparte Arena y Esteras, comentó sobre este enfoque convivial que permitirá trabajar de manera integral en la protección del río, desde la población sensibilizada en un cambio de perspectiva en su relación con el río.

“La comunidad está de espaldas al río, no hay mucha cultura de cuidado de la naturaleza, entonces se convierten también en actores de contaminación, en ese sentido la ordenanza tiene una cláusula de convivialidad, que plantea fomentar una relación de armonía entre la población y el río, esto que queremos trabajar desde un enfoque educativo intercultural junto con las instituciones educativas de la zona, recuperando y revalorando saberes ancestrales y prácticas de cuidado del paisaje con infancias y juventudes, creando una nueva forma de convivencia que considere al río parte de la comunidad, y, poco a poco, con reflexiones junto a las comunidades podamos influir en manera más concreta con las autoridades”, explicó Edwin Condori.

La propuesta integral de protección y defensa del río Lurín está compuesta por tres enfoques: uno, el normativo, que se sostiene en esta ordenanza municipal, el segundo, educativo intercultural, y un tercer enfoque que es el trabajo con la comunidad, en estos dos últimos la participación de los jóvenes de la red ComunArte, articulados a otros actores locales, será clave.

El objetivo es trabajar con las escuelas de Pachacamac y realizar actividades en toda la zona circundante al río Lurín. Si bien por la pandemia, los primeros talleres se han realizado de forma virtual, hay un planteamiento de que la red de jóvenes realice el próximo año estas acciones para que los vecinos de la zona hagan suya esta norma y asuman la defensa y protección del río como una defensa ciudadana, recordando lo que significó el agua en Lima. Entonces la idea es laborar material y mostrar a la población joven sobre la importancia que tuvo el agua como ente sagrado que permitió una agricultura rica, una vida en suficiencia y que, frente al problema de la crisis hídrica, se pueda generar una conciencia en la población joven y en los tomadores de decisión que debemos cuidar y proteger los últimos ríos y ecosistemas vivos en nuestra ciudad, y el río Lurín se convierta en uno de los focos importantes que merecen cuidado, respeto y revalorización”, expresó Ana Sofía.